Sobre la revista

Die Horen fue una revista principalmente filológica fundada por Friedrich Schiller y publicada por primera vez en 1795. En un contexto en el que todo el mundo tenía en mente exclusivamente el avance de las tropas napoleónicas por Europa y las preocupaciones que ello suponía, Schiller, extasiado de que todas sus conversaciones estuvieran marcadas por el contexto político del momento, decidió fundar la revista con el objetivo de crear un entorno exclusivo para el arte, la filosofía, la cultura y la poesía en el que, por tanto, no hubiera lugar para la discusión política. Para ello, el objetivo de Schiller era “juntar las mentes más excelsas de la nación” y ser un órgano de la Kulturnation germana[1].

Portada de la primera publicación en 1795 de la revista de Schiller.

Schiller consiguió que en los primeros números de la revista aparecieran diferentes figuras ya reconocidas en aquel momento. Johann Gottlieb Fichte publicó diferentes escritos en los que divagaba acerca de la verdad. Wilhelm von Humboldt elaboró también diferentes publicaciones basadas en sus investigaciones acerca de los conceptos de masculinidad y feminidad en el mundo antiguo. August Wilhelm Schlegel también contribuyó en los primeros números de la revista con su traducción de algunos extractos del Infierno de Dante y, posteriormente, con sus traducciones modélicas de las obras de Shakespeare. Además, el gran Goethe aprovechó la ocasión para publicar sus Elegías romanas, e incluso el propio Schiller utilizó su creación para hacer llegar al mundo sus Cartas sobre la educación estética del hombre.

Significado

En cuanto al nombre, Schiller hacía referencia con esta selección a las Horas (u Horae en latín en el original), es decir, a las diosas de las Estaciones, también llamadas divinidades del orden (Eunomia), la justicia (Dike) y la paz (Eirene). Las tres eran hijas de Zeus y Temis y eran las que mantenían el orden en la sociedad. En la mitología griega eran conocidas como Talo, Auxo y Carpo, nombres que evocan las ideas de crecer, brotar y fructificar[2].

Horae

Actualidad

Por lo tanto, con este nombre pretendemos, 230 años más tarde, abrir de nuevo un espacio reservado para el arte, la filosofía y la poesía, revalorizando así los pilares de nuestra sociedad y cultura. Nuestro objetivo es hacer publicaciones semanales en las que podamos sacar a la luz a nuevos escritos, traducciones y reseñas de la mano de nuestros contribuyentes. Pero, sobre todo, en un mundo en el que cada vez cobra más importancia la apariencia, queremos volver a lo interior, a las profundidades del alma humana, al arte.